Sergio Pérez Valencia
@ChecoPerVal
Hasta hace pocos años Torreón era una de las ciudades con más empuje, seguridad y desarrollo de México. La manera en la que se desarrolló en menos de veinte años para convertirse en la cuna de la mezclilla, capital mexicana de la lecha y sede de una de las empresas de supermercados más grandes era admirada internacionalmente. Incluso Grupo Modelo, empresa de otro estado, decidió adquirir al Santos Laguna por la oportunidad de negocio que representaba.
Con el tiempo el Estadio Corona fue insuficiente dada a la gran afición que vive en la Comarca Lagunera (integrada por Torreón, Gómez Palacio y Lerdo) y el mismo grupo cervecero le apostó a construir uno de los estadios más modernos del continente.
Pero la ola de violencia llegó a Torreón y ha afectado directamente al futbol. El número de aficionados que prefieren ver los partidos por televisión ha aumentado drásticamente luego de que se han suscitado lamentables hechos cercanos al estadio donde la gente corrió despavorida buscando refugio.
Hoy el Territorio Santos Modelo será sede de un partido amistoso pero muy atractivo para los aficionados. Enfrentar a Brasil siempre produce una expectativa distinta por el simple hecho de ver la técnica que los cariocas despliegan en el campo de juego.
Las autoridades han prometido seguridad extrema alrededor del estadio e incluso helicópteros de la más alta tecnología de la Policía Federal sobrevuelan la zona para garantizar la zona de los aficionados.
Hoy no importa tanto si el Chepo de la Torre convocó o no a Oswaldo Sánchez, si Talavera está a la altura del Tri o las bajas con las que Brasil llega a México. Tampoco el resultado es asunto prioritario, finalmente no hay nada en juego más que la diversión de los aficionados.
Ojalá el deporte sirva esta vez para que la gente regrese al estadio, retome los espacios públicos y no se deje vencer por el miedo. Al menos por esta noche un ambiente distinto se vivirá en la Laguna.
No más violencia, no más devastación para México.
@ChecoPerVal
Hasta hace pocos años Torreón era una de las ciudades con más empuje, seguridad y desarrollo de México. La manera en la que se desarrolló en menos de veinte años para convertirse en la cuna de la mezclilla, capital mexicana de la lecha y sede de una de las empresas de supermercados más grandes era admirada internacionalmente. Incluso Grupo Modelo, empresa de otro estado, decidió adquirir al Santos Laguna por la oportunidad de negocio que representaba.
Con el tiempo el Estadio Corona fue insuficiente dada a la gran afición que vive en la Comarca Lagunera (integrada por Torreón, Gómez Palacio y Lerdo) y el mismo grupo cervecero le apostó a construir uno de los estadios más modernos del continente.
Pero la ola de violencia llegó a Torreón y ha afectado directamente al futbol. El número de aficionados que prefieren ver los partidos por televisión ha aumentado drásticamente luego de que se han suscitado lamentables hechos cercanos al estadio donde la gente corrió despavorida buscando refugio.
Hoy el Territorio Santos Modelo será sede de un partido amistoso pero muy atractivo para los aficionados. Enfrentar a Brasil siempre produce una expectativa distinta por el simple hecho de ver la técnica que los cariocas despliegan en el campo de juego.
Las autoridades han prometido seguridad extrema alrededor del estadio e incluso helicópteros de la más alta tecnología de la Policía Federal sobrevuelan la zona para garantizar la zona de los aficionados.
Hoy no importa tanto si el Chepo de la Torre convocó o no a Oswaldo Sánchez, si Talavera está a la altura del Tri o las bajas con las que Brasil llega a México. Tampoco el resultado es asunto prioritario, finalmente no hay nada en juego más que la diversión de los aficionados.
Ojalá el deporte sirva esta vez para que la gente regrese al estadio, retome los espacios públicos y no se deje vencer por el miedo. Al menos por esta noche un ambiente distinto se vivirá en la Laguna.
No más violencia, no más devastación para México.






